El art. 112 de la CRBV habla del derecho a escoger la actividad económica de nuestra preferencia y garantiza que " ... El Estado promoverá la iniciativa privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así como la producción de bienes y servicios que satisfagan las necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio, industria... " Pero como todo lo que ha ocurrido con este gobierno, esta y las otras garantías económicas quedan solo en el papel. Cada día cierran más empresas y las pocas que aun quedan trabajan a media marcha y con la menor cantidad posible de empleados porque la política de estado es estrangular las iniciativas privadas, impidiéndoles el acceso a las divisas para adquirir las materias primas,maquinarias, repuestos, etc. necesarios para poder producir. Además los acosan con tasas, impuestos, papeles y cualquier otro requisito que se les ocurra creando además inestabilidad jurídica para los emprendedores. Claro está, ellos, los nuevo ricos boliburgueses se asocian y encompinchan para chuparle la sangre al país, haciendo negocios multimillonarios con dólares comprados a diez bolívares mientras el pueblo muere de mengua por la carencia de alimentos y medicinas. Son como la marabuntas que se caracterizan por su agresivo comportamiento depredador. Solo puedo indicarles lo que dice Isaias 33:1 !Ay de ti, que saqueas, y nunca fuiste saqueado; que haces deslealtad, bien que nadie contra ti la hizo! Cuando acabes de saquear, serás tú saqueado; y cuando acabes de hacer deslealtad, se hará contra ti.
Seamos grandes como robles
El coach y consultor internacional John Whitmore dijo que "todos somos similares a una bellota, que contiene en su interior todo el potencial para convertirse en un majestuoso roble . Necesitamos alimento, estímulo y luz para crecer, pero el roble ya se encuentra en nuestro interio r". Debemos amar lo que somos ya que cada uno de nosotros es maravilloso e irrepetible; nacemos con todo lo necesario para vivir una vida exitosa y dejar una huella duradera en este mundo, aunque casi nadie logra descubrir su verdadero potencial y menos aún desarrollarlo al máximo. Seamos tan curiosos como los niños que se maravillan por la belleza de la creación. Asumamos nuevos retos y vallamos por ellos con el ímpetu de un tsunami. No tengamos miedo a los fracasos, porque el mayor de ellos es nunca intentar nada, al contrario usémoslos como fuente de aprendizaje y crecimiento.
Comentarios
Publicar un comentario